domingo, 26 de septiembre de 2010

» Mejor mañana, cuando ya no llueva (música afiliada)


Una muchacha de semblante lánguido y aspecto malcarado camina junto a un hombre disfrazado de conejo por la Gran Vía madrileña en plena hora punta. Nadie parece atender al atuendo de él ni a la desnudez de ella.

- Mira a ambos lados - sugiere el conejo de repente -. ¿Los ves? Son todos los hombres y mujeres a los que podías haber besado.
- Qué extraño - musitó la muchacha meditabunda - fue lo mismo que pensé yo mientras esperaba a que llegase el tren.



» A los artistas


Róbame todo lo que tengo y mírame después por encima del hombro como si aquello que poseyeras fuese mérito tuyo, que eso no te librará de ser un don nadie esclavizado por las apariencias. ¡Cuánta hipocresía mal disimulada rezuman tus poros tras la máscara de mi rostro!

sábado, 25 de septiembre de 2010

» "Eso era amor", Ángel González

Le comenté:
- Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
- ¿Te gustan solos o con rimel?
- Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

» Dice así


- ¿Salud, dinero o amor? - me preguntaron en cierta ocasión.
- ¿Acaso no está clara la respuesta? - dije - Salud para disfrutar del amor, y amor para disfrutar del dinero.

sábado, 18 de septiembre de 2010

» Anónimamente, digo... (música afiliada)


Sodomizando a la par palabras y recuerdos restalla tras de mí el implacable segundero. Tic-tac, tic-tac. La cúpula de cristal en la que está encerrado nada puede hacer por librarme de sus golpes, que llegan invisibles y afilados, como el viento a finales de Diciembre. Tic-tac, tic-tac, ruge a mis espaldas. Menguan mis líneas y mi amor por ellas en cada ángulo barrido. Cínicas, cortantes, me gritan que no buscan ser amadas ni respetadas, y son ecos de mi propia pluma lo que escucho. Tic-tac, tic-tac, de nuevo él. "Sólo somos niñas" dicen, "déjanos jugar, que de callar ya tendremos tiempo". Y es cierto, que como niñas dicen siempre la verdad sin pararse a pensar en sus consecuencias, a sabiendas de que cuando sean jóvenes no les quedará más remedio, aunque sigan diciendo lo mismo que hasta entonces, con la adulteración propia de aquel que se sabe preso. Con el tiempo y la vejez, la imaginación se marchita y la crudeza se aviva, y llegará un momento en que no sean distintas del resto. Mientras yo viva vivirán ellas, mientras ellas sean, seré yo.

Tic-tac, tic-tac. Apartas la vista del folio y tienes veintinueve años, y al mirarte en el espejo ves al mismo ser triste y frágil de siempre, con los mismos defectos y sueños por cumplir. ¿Qué esperabas? Al fin y al cabo mi alma pesa siete años más por cada día que amanezco, mi cerebro se pudre con la rapidez de una manzana mordida a la intemperie y mi corazón... a ese lo ha devorado el estómago para dejar más hueco a los pulmones, que mal está no sentir, pero peor será no respirar.


viernes, 3 de septiembre de 2010

» Letanía a los mortales (música afiliada)


Puede que sea cierto, que Dios salve nuestras almas al término de este hastío en que nos hayamos, mas no desistáis, no desesperéis, Satán nos dotó de ingenio para poder recuperarlas.


"La próxima vida será igual a ésta, con las mismas limitaciones y pesas que superar".