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lunes, 27 de febrero de 2012

» Sin título.






Toda persona debería tener un rincón donde sentirse parte del mundo. No de ese mundo de hombres y mujeres, sino del mundo en silencio, de la tierra que pisa.

viernes, 26 de agosto de 2011

» Fragmentos de baúl, nº 1


Salpicado por la
lluvia, cubierto de
cenia y polvo, mi folio torna en
grulla y palataliza en ser
viviente, sirviente de mi
mano zurda.

viernes, 24 de junio de 2011

» Sin título


Érase la anarquía del instante; la apatía del viajante. El que está perdido habrá de hallarse entre mares de aliento azul.

miércoles, 22 de junio de 2011

» Sin título


El ermitaño se siente preso de su propio bienestar. No es esclavo de las apariencias ni vasallo de la libertad, como tampoco lo es del tiempo que vive o el lugar en que habita. Ha visto el mundo sin maquillaje, la realidad desnuda. Ha dejado atrás sentimientos buenos y aliviado los malos, y, no obstante, ahora no es capaz de sentir amor, ira, benevolencia o rencor, mas esto no es pesar para él, que se siente cada día más humano entre las bestias.


martes, 21 de junio de 2011

» Adán sin ella


Hoy quiero pensar que todo puede arreglarse pese a dificultades, que no somos hijos del rencor. Al fin y al cabo la vida es improvisación; salir al escenario con tu saxo, tu vestido negro y tus zapatos rojos, y tocar tu pieza, como si fuera la primera vez que lo haces, puesto que lo será para aquellos que te escuchen y es bien sabido que sólo hay una primera vez para todo.

Pienso en Adán, en la tormenta, en el azar y su imposición; en la continua improvisación del tiempo y su transcurso. Pienso en toda criatura libre y no me encuentro entre ellas. Ahora la vida es un escenario vacío, y tu cuerpo un cuerpo desnudo; el viento abrazo fraterno, y el agua, caldo de invierno.

jueves, 24 de febrero de 2011

» Entre la noche y la niebla


Hémosla ahí, la promesa
inmersa en
monólogo interno:
acompasada al son de
las horas;
acompañada del duende,
y a solas.

Entre la noche y la niebla
el pensamiento
se abruma;
se recrea, se hace nudo,
crece, cede y
se esfuma.
Y de entre todas la palabras,
de todas,
no queda una.

martes, 4 de enero de 2011

» Je me barre (música afiliada)


Buscadme debajo de las piedras, de esas piedras que estén en lugares donde ni las piernas ni la imaginación de los adultos existan ni asistan, ni quieran, ni puedan... ni hieran. Así las mentes infantiles podrán arrojarlas rasas al agua para que salten de onda en onda, de etapa en etapa, de vida en vida. Buscadme en las llanuras de mi tierra, allí donde se junten con el cielo, donde ni la Soledad pueda estar sola ni haya de lo bueno olvido; entre molinos y campos de olivo. Seguid buscándome aunque no me halléis, insistid aunque desesperéis, que mientras busquéis la aguja en el pajar al menos un alma andará tranquila, viendo al sol resucitar.

sábado, 11 de diciembre de 2010

» Voyeur


Hallábase ahí, la Vida libando impúdica de la hendidura candidiásica de su apuesta, mientras nosotros, voyeuristas reconocidos, observábamos extáticos la escena invadidos a la par por el deseo y el temor. ¡Cuán cerca parecen hallarse a veces los extremos! Como Geb y Nut con el aire de por medio.

miércoles, 20 de octubre de 2010

» Renglones torcidos (música afiliada)


Los sonidos del día a día no te aportan ya nada nuevo, sólo son un insulso testimonio que tus oídos están obligados a escuchar; pero qué desgracia sería no poder aguantarlos. Un coche que se irá al traste de aquí a dos kilómetros, el estruendo de una moto al acelerar, las quejas de una niña a su madre y de esa madre a su amiga, la risa estridente de un viejo tritón, el llanto ahogado del payaso de al lado.... todo apunta a que ni brisa queda en este mundo. Y aunque todavía la hubiera, nadie acertaría a observar el efecto que ésta ejerce sobre los folios reciclados de aquella escritora con abrigo rojo o de aquel poeta ensimismado. Quién sabe qué saldría de mezclar todas sus ideas en el suelo de una avenida, fruto del infortunio provocado por un viento que no se siente ni suena.


La gente nunca se para a pensar en eso.


Qué vacío está todo, qué carente de sentido y sensibilidad ahora que la luz del mundo no se deja ver tras el aliento de los vehículos. Por esto debe existir la imaginación. No se escuchan gaviotas, no se escucha el mar, no se escucha una risa dulce ni tampoco unos tacones resonando sobre un suelo de madera. Sólo un acordeón que nadie salvo tú percibe y una voz cubriéndole las espaldas. Ahora todos parecen mimos.



sábado, 9 de octubre de 2010

» Salir del armario


Maldita sea la puerta del armario de mis malos recuerdos, que no cierra de atestados que están sus estantes. Empujan fieros desde dentro, y compruebo en el peor de los momentos que no tengo fuerzas suficientes para vencerlos. Discutimos con la puerta de por medio, les grito, lucho contra ellos, me agarran de la muñeca, lloro de ansiedad, y finalmente los dejo aislados con un empujón decisivo. Ahí dentro se hace la oscuridad, matriz ahora de la conspiración contra mi sonrisa. Se revuelven, se rebelan, se escuchan golpes como truenos. Los encierro con llave y hago lo mismo con la puerta de la habitación donde la cómoda se haya, pero mientras duermo se liberan, invaden mi casa y la violan por dentro.


Los buenos, sin embargo, reposan en el cajón de los calcetines. Son más maleables y caben en una maleta que siempre llevo conmigo y que espero no olvidar cualquier día en la estación.

sábado, 18 de septiembre de 2010

» Anónimamente, digo... (música afiliada)


Sodomizando a la par palabras y recuerdos restalla tras de mí el implacable segundero. Tic-tac, tic-tac. La cúpula de cristal en la que está encerrado nada puede hacer por librarme de sus golpes, que llegan invisibles y afilados, como el viento a finales de Diciembre. Tic-tac, tic-tac, ruge a mis espaldas. Menguan mis líneas y mi amor por ellas en cada ángulo barrido. Cínicas, cortantes, me gritan que no buscan ser amadas ni respetadas, y son ecos de mi propia pluma lo que escucho. Tic-tac, tic-tac, de nuevo él. "Sólo somos niñas" dicen, "déjanos jugar, que de callar ya tendremos tiempo". Y es cierto, que como niñas dicen siempre la verdad sin pararse a pensar en sus consecuencias, a sabiendas de que cuando sean jóvenes no les quedará más remedio, aunque sigan diciendo lo mismo que hasta entonces, con la adulteración propia de aquel que se sabe preso. Con el tiempo y la vejez, la imaginación se marchita y la crudeza se aviva, y llegará un momento en que no sean distintas del resto. Mientras yo viva vivirán ellas, mientras ellas sean, seré yo.

Tic-tac, tic-tac. Apartas la vista del folio y tienes veintinueve años, y al mirarte en el espejo ves al mismo ser triste y frágil de siempre, con los mismos defectos y sueños por cumplir. ¿Qué esperabas? Al fin y al cabo mi alma pesa siete años más por cada día que amanezco, mi cerebro se pudre con la rapidez de una manzana mordida a la intemperie y mi corazón... a ese lo ha devorado el estómago para dejar más hueco a los pulmones, que mal está no sentir, pero peor será no respirar.


sábado, 28 de agosto de 2010

» A propósito del Ser (música afiliada)


El rastro aromático de tu piel impregnada en almizcle me conduce hasta una avenida abarrotada de personas y desierta en cuanto a almas. ¡Qué perro el sentido que me trajo hasta aquí, disfrazado de falso amor! Qué vacío parece el mundo cuanto más lleno está, ¿verdad? Qué sensación tan extraña la de gritar tu deseo en medio de tanta gente, y que nadie tenga la decencia de levantar la cabeza para mirarte si quiera con extrañeza. "¡Miradme, soy el cuerpo que late sin corazón, aquel que respira sin necesidad de pulmones, la caja de música desprovista de melodía!". Cuán vana se me hace la realidad de mi existencia, ahora que la describo.

Una mirada, tan sólo una pido, da igual que su intención sea la de hacerme callar, y seré feliz si encuentro la felicidad, aunque de ojos ajenos deba tratarse.


domingo, 22 de agosto de 2010

» Melancolía de los presos de los versos


Marina, luz entre mis sombras, reclamo de mis sentidos. Tu recuerdo se revuelve en mi subconsciente hasta hacer estallar la puerta de mi memoria e inundar con su apacible marea cada uno de mis sueños y vigilias. Marina, incluso tu nombre acaricia mis oídos, y por un momento me ensimismo imaginando que tus rizos caoba caen por mi espalda mientras acercas tu primoroso rostro a la comisura de mis labios. Tu beso trae a mi piel una descarga cálida que primero percibo cerca de los labios, luego en la mejilla, y por último en la sien. Siento cómo tu nariz roza el cabello erizado de mi nuca al tiempo que tus manos juguetonas se deslizan palpando mi rostro y bajan hasta mi pecho haciendo escala en mi cuello e invitando a tu boca a él. Me susurras "háblame", y te hablo, "sígueme", y te sigo, "bésame", y te beso. Y pienso que sigo siendo un autómata entregado a tus antojos y deseos, aunque hayan pasados tantos años de soledad entre tu recuerdo y mi cadáver. Marina, ¿cómo olvidar tu piel de mármol o tu mirada de granito, dura como él pero al tiempo cálida como sólo tuya podía ser? ¿Cómo no desear despertarme todas las mañanas con tu sonrisa de cereza o las pecas de tu rostro cerca? ¿O con tus pestañas empapadas por las aguas que recorrían tu rostro con sendas plateadas? ¿Acaso pretendes que ignore que ya nunca más no las podré secar ? Marina, sólo tu calmabas mi sed, sin ti necesito de una estela que me guíe entre las olas de tu ausencia.

miércoles, 4 de agosto de 2010

» El método argentino como poesía difusa


Abrumada de indiferencia, como aquel
que escucha la lluvia caer,
permanece el alma absorta en su pecado.
Escucha un eco lejano,
casi murmullo cuando traspasa la ventana;
voz queda, irascible,
ininteligible
en sus oídos.

Nadie llama a su teléfono.
Nadie en su puerta, nadie en su cama.
Carecen los que ya no sienten
o ahuyentan los que permanecen
al ente envolvente
de toda vida que se precie.

Derrochan ironía sus poros al contacto
con el Odio.
Respuestas a interrogantes superfluos
de la consciencia.
Líneas que,
sin expresar más que repugnancia hacia
un ser apenas ya existente, te enredan
hasta ser leídas.
Psicoanálisis del Árbol de la Vida.

martes, 3 de agosto de 2010

» Cosquijazz


Paz. Sólo deseas paz. En todas esas ocasiones en las que era protocolario pedir un deseo soplar las velas de tu tarta de cumpleaños, ver una estrella fugaz cruzar el firmamento, arrojar una moneda al agua– ahora te encantaría cerrar los ojos y pedir solamente eso: paz. Anhelas un pasmoso equilibrio en el que cobijarte, en el que sentirte segura y satisfecha, en el que puedas alcanzar una plenitud que consiga hacerte sonreír. Pero es una meta imposible, un desvarío que tu mente representa como un punto perdido en medio de una inmensidad absoluta, tan cerca como para tentarte a conseguirlo pero demasiado lejos para alcanzarlo. La verdad es que ese punto no existe, y lo sabes. No hay nada en el vacío, ningún punto, ninguna luz, ninguna meta consecuente. Pero tú sigues deseando paz. No llorar una vez por semana, no huir de quien te quiere, no odiar tanto ni tan poco. Tu cabeza parece una pajarería, llena de cuervos que aletean encerrados en sus jaulas, afanosos por picotear tu pútrido cerebro a fin de hacerse con una pizca de razón. No hay tal, la fuente está ya seca. Pero tú sigues pidiendo peras al olmo y deseas esa paz que no acontece. O quizá unos brazos que te la den.

viernes, 9 de julio de 2010

» Carencias abstractas (música afiliada)


Mi territorio es frío, escabroso, tan desolado que puede llegar a oírse un pétalo caer y abombarse sus fibras por el golpe; pero ausente en lo que a perfume se refiere. A veces se oye el murmullo supino del agua removida por los pasos de algún peregrino, abriéndose después camino entre las amapolas que velan el lecho del río. Y luego cesa, como la respiración de aquel cuerpo que ya no late.

La lluvia enamora mi piel una vez por semana, y me torno en desembocadura con sus caricias anhelantes. Aguda poesía la que entona tu voz entonces, al pronunciar mi nombre en palabras vanas.

- Nadie.

Un alma perenne, encerrada en la crisálida que forman los minutos fugitivos, gira la cabeza. Pero está sola de nuevo.


viernes, 21 de mayo de 2010

» Beatus ille


No es desesperación, amargura ni inquietud. Tampoco se trata de miedo, frustración, agonía o debilidad. Dudo que sea melancolía o tristeza en general. Descarto la apatía, la anedonia y el odio. No seria lógico hablar de soledad, como tampoco referirse a la infelicidad derivada del sentimiento de incapacidad al obrar de forma inadecuada. No creo que sea ninguna de esas cosas, aisladas al menos; realmente pienso que su conjunto es la palabra que busco, aquella que designa un conglomerado de realidades pesimistas en que yo me enredo más conforme pasan los días. Un estado desde el cual no eres capaz de imaginarte tu futuro, porque puede que el inconsciente tiende a creer que no habrá tal; y en el que contemplas tu pasado como aquel que contempla una fotografía de la infancia de aquella persona a la que ha perdido: con el pensamiento de que el tiempo es demasiado caro.

lunes, 29 de marzo de 2010

» Mentirosa


Debería llorar cuando tengo ganas, pero no siempre puedo. Hay gente a la que no le gusta que lo haga porque les causa tristeza; gente que se inquieta al ver mis lagrimas porque no entienden qué las causa; gente que se extraña porque nunca me ha visto llorar. Si no liberas las lágrimas en su momento, el llanto se va ahogando poco a poco, formando un cúmulo de emociones reprimidas que van a parar al pecho. Y cuando has guardado demasiadas lagrimas, demasiado llantos histéricos en los que, simplemente, te has secado los ojos y puesto una sonrisa en tu rostro, sientes un dolor, un dolor punzante que no te deja hinchar del todo tus pulmones. Es la ansiedad. Ésa esta amarrada a conciencia en algún lugar de tu pecho, encima de tu corazón, y por mucho que llores intentando liberarla, ya no se apaga, porque son lágrimas adrede, sin sinceridad, sin sentimiento. Debí haberlas liberado en su momento; ahora duele.

viernes, 26 de marzo de 2010

» Sombrero de copa





[ Hallábanse sentados
el uno junto al otro,
observando la ciudad.

Ella apoyada sobre el hombro de él
él pensando en otra mujer. ]